Quiromasaje-Reiki

Quiromasaje-Reiki

El quiromasaje es una disciplina que, a través del contacto físico y las maniobras pertinentes, tiene como objetivo trabajar a nivel físico y/o energético, con resultados a nivel higiénico preventivo y equilibrador.

El quiromasaje aplica un movimiento y una fuerza externa preferentemente con las manos para mejorar el estado general y local del usuario. Este contacto sirve para que el quiromasajista pueda diferenciar los posibles estados de la musculatura y los otros tejidos en los que trabaja.

El quiromasaje se aplica para obtener beneficios de manera global u holística, para conseguir un equilibrio a nivel muscular, circulatorio y energético.

Algunas de sus aplicaciones son:

  • Quiromasaje relajante
  • Ansiedad
  • Estrés
  • Tensión muscular
  • Malestar y dolor general no específico
  • Cefalea tensional
  • Revitalizante
  • Estético

 

Reiki

El REIKI es una práctica espiritual pseudocientífica creada en 1922 por el budista japonés MIKAO USUI y adaptada y desarrollada por diversos maestros de distintas tradiciones. Usa una técnica llamada comúnmente imposición de manos o toque terapéutico como una forma oriental de medicina alternativa.

A través de esta, los practicantes transfieren «energía universal» (REIKI) en la forma de GI (KI en japonés) a través de las palmas, la que supuestamente permite la auto sanación y un «estado de equilibrio».

Teoría

El REIKI es un sistema de armonización natural que utiliza «energía vital universal», para tratar enfermedades y desequilibrios físicos, mentales y emocionales.

MIKAO USUI (monje ZEN japonés), fue quien afirmó haber redescubierto esta técnica de sanación milenaria, tras alcanzar SATORI (estado máximo de iluminación y plenitud) durante un retiro espiritual en el monte Kurama de Kioto hacia 1922.

Más allá de su aspecto terapéutico, que el propio USUI aseguró haber descubierto, el REIKI es una disciplina o camino espiritual (DO en japonés, TAO en chino).

Práctica

«Tratamiento» REIKI.

La práctica del REIKI dice fundamentarse en un emisor o canal que, a través de sus manos o de otros métodos -según el nivel-, transmitiría el REIKI (fuerza natural que nos da vida) a un receptor que podría ser él mismo u otra persona, con el fin de, paliar o eliminar molestias y enfermedades. Dado que sería una energía universal, los «tratamientos» podrían también dirigirse a otros seres vivos como animales, plantas o a determinadas situaciones.
Algunos maestros de REIKI afirman que esta práctica tiene ciertas contraindicaciones:

  • No debe aplicarse durante operaciones, debido a la propia naturaleza del REIKI, que consiste en reparar los daños existentes en el receptor. Podría frenar las hemorragias, interfiriendo en los cortes de sangrado y limpieza que realiza el cirujano. De igual forma, si el paciente estuviera sedado, el REIKI podría ayudarle a expulsar las toxinas de la sedación, despertándole antes de tiempo. Sin embargo, sí consideran recomendable una sesión de REIKI antes y/o después de la operación.
  • En el caso de fracturas, los maestros afirman que el REIKI permite acelerar el proceso de cicatrización ósea y por lo tanto la soldadura de las fracturas, por lo tanto sólo es recomendable aplicar REIKI a un fracturado después de que los huesos hayan sido debidamente acomodados e inmovilizados por un traumatólogo. En todo caso el REIKI puede aplicarse a través del yeso u aparato inmovilizador y es igualmente eficaz.